Abrázame fuerte, Carlos Pardo
Yo supe que tenía que leer al Nobel de Literatura de este año por un texto precioso que escribió Carlos Pardo en mi Público al día siguiente del premio.

Y me compré 'El cielo a medio hacer', donde descubrí que Pardo es el autor del prólogo, de uno de esos prólogos confortables, perfectos, con extractos de la obra y análisis razonados y emocionados; de esos prólogos que te llevan de la mano a través de la poesía de un autor a lo largo de seis páginas para después soltarte, dejarte solo ante más de 250 páginas de un desconocido con quien nunca había estado antes a solas.
Ahí estoy. Allí llevo dos días: de pie ante la página 17 del libro de Tranströmer, encallado en el primer verso del primer poema ('PRELUDIUM'): "Despertar es un salto en paracaídas del sueño". No puedo, soy incapaz de soltarme de la mano de Carlos Pardo y cuando intento avanzar al segundo verso -"Libre del agobiante torbellino, se hunde"- vuelvo a su prólogo y le canto
Carlos Pardo, abrázame fuerte
Carlos Pardo, y cuéntame un cuento
Carlos Pardo, un beso otra vez
Carlos Pardo...
