'Bélgica', de Chantal Maillard
Leo lo último de Maillard. Me encanta. Casi tanto como el primer poemario suyo que leí, o el segundo.
Leo 'Bélgica' como si acabara de caer de una hamaca al suelo blando de hierba y me hubiera dejado una pierna arriba. Leo a Maillard despatarrado: por un lado me siento acogido dentro de su poesía, por otro no puedo relajarme porque sé que en cualquier línea me vendrá un golpe certero que querré esquivar al tiempo que querré recordar para guardarme.
Llevo varios días con este párrafo:
"Un ideal tan sólo, permitido: ser lo suficientemente honesta como para saber cuándo y por qué servirse de las estrategias. Asegurarlas lo justo para no perder conciencia de que son eso, estrategias".
Hasta que no deje de obsesionarme no podré seguir leyendo en paz...
