
Arthur es Conan Doyle. Sir Arthur Conan Doyle.
& George no es nadie. Aunque al principio de sus historias separadas nos parezca que George va a ser el alguien que Arthur está condenado a no alcanzar, pese a sus aspiraciones caballerescas.
'Arthur & George' es una novela clásica trinchada al modo Barnes y compuesta en una tercera persona que no sabe más de lo que saben los periódicos, de lo que asegura la policía, la vecina o los espíritus. Que consigue que pensemos que somos nosotros quienes mejor conocemos el asunto. Y no es verdad.
Nada es verdad. Y nadie es inocente. Esa es la verdad. Y la literatura, las leyes y el sastre moral en el que nos convertimos a fuerza de mucho oficio, mucha tela que cortar y un cuerpo astral con más vergüenzas que orgullos no sirven para mucho. Si acaso nos permiten guardarnos en los bolsillos.
'Arthur & George' es triste por todo lo que no nos cuenta y por cómo muestra que aquello en lo que nos convertimos no proviene de nuestros deseos, sino de nuestras mentiras, de nuestra ceguera o nuestro miedo. Y cómo la literatura de detectives, como cualquier otra, es capaz de descubrir a los culpables pero jamás de demostrarnos inocentes, completamente inocentes.


Barnes fue mi gran descubrimiento del 2006, con Inglaterra, Inglaterra, que creo recordar compré siguiendo tu consejo. Me recuerdo leyendo ciertos pasajes y pensando "qué cabrón, que hijoputa, como escribe". Anoche estrené Hablando del asunto. Me apunto este a la lista.
yo la disfruté mucho.
También tiene cagadas horrendas, como esa del Pedante en la cocina, malísima. Para mitos, los griegos y el narcisismo autobómbico de Bob
me llamo Elda, y este no es un pseudónimo. Y narcisismo autobómbico no es un insulto, sino una descarnada descripción de una ya vieja joven promesa
Me lo estoy leyendo. Y como todo lo de Barnes es un disfrute en sí mismo. Quizá J.B. no sea la literatura, pero sí es la lectura. En la novela hace pensar a Conan Doyle, a propósito de tener que resucitar a Holmes (sí, el detective), que el lector es el verdadero rey. Ese lector, sensible e inteligente, en que Barnes nos convierte.
"Nada es verdad. Y nadie es inocente. Esa es la verdad. Y la literatura, las leyes y el sastre moral en el que nos convertimos a fuerza de mucho oficio, mucha tela que cortar y un cuerpo astral con más vergüenzas que orgullos no sirven para mucho. Si acaso nos permiten guardarnos en los bolsillos"
Me parece un párrafo maravilloso. Me emociona.