"La historia de Lisey", de Stephen King

La última novela de King es, ante todo, una historia de lenguaje. Una narración de 600 páginas que se construye a partir de una palabra traída de la infancia con una letra equivocada que la convierte en un vocablo inexistente en los diccionarios pero fundamental en la vida, la muerte y la obra del escritor de éxito - Scott Landon -, protagonista de "La historia de Lisey", su viuda.
King, que nunca ha sido un escritor literario, se suelta la melena en este último libro (confío en que los puntos de sutura del lifting no salgan disparados junto con las horquillas), donde incluso se permite algunos juegos joycianos y homenajes a escritores "serios", que demuestra haber leído. Y muy bien.
Me gusta mucho Stephen King, pero lo que más me gusta de él es que a estas alturas de su vida continúe con su necesidad de escribir e incluso se arriesgue a búsquedas que culminan en muchos de los brillantes encuentros de esta "Historia de Lisey", que es la mejor novela que podría haber escrito King después de sus ensayos sobre escritura, creación y terror. Una buena novela. Con pretensiones, sí. Con concesiones, también. Imperfecta, carnosa y trucada en ocasiones. Pero una estupenda novela.
Una dáliva buena.



malvisto dijo
Quien me puso en camino de esta novela fue Iván del Moleskine: por lo que he podido leer el tema no solo me gusta; es que me obsesiona.
Claro, tengo aún que quitarme la tara de que sea S. King
Saludos,
13 Agosto 2007 | 02:09 AM