"Antichrista", de Amelie Nothomb

Leí "Antichrista" hace un par de semanas, una mañana de resaca al sol de la terraza de unos amigos y me volvió a maravillar la habilidad de la Nothomb para elaborar breves historias artificiosas tan efectivas que nos permiten olvidar la mentira, el reverb de los diálogos de sus personajes levemente silueteados - e incluso a veces fileteados - para gozar de historias despiadadas de dolor ("los que sufren son unos hijos de puta", siempre me acordaré de esa frase de Leopoldo Mª Panero en "Después de tantos años"...)
Artificioso. Mentira. Siluetas. Filetes. Y reverb.
Y digo "olvidar". Y casi escribo "a pesar".
Y una polla como una olla.
A mí precisamente lo que me gusta de Amelie (Nothomb, por favor, no esa estúpida peliculera cursi que tanta gente considera tan poética... hijadeperra...), e incluso de la vida, es eso: que a través del artificio pueda crear una historia de paranoias adolescentes que retrata a la perfección ese agitado estado vital al que no querría regresar nunca; lleno de miedos, falto de información, desamparado y devoto de afectos y bellezas. El horror.
Un horror que "Antichrista" sabe cómo narrar a través de una breve novela desquiciada, la peor de las pesadillas. La vida misma cuando tienes quince años.
Y que sí, que sí, que os podrá parecer que la escritura de la Nothomb es superficial y facilona. Pero ya me gustaría a mí...

lilian dijo
Hace unos días me he terminado otra novelita suya que se llama "La vida del hambre". No sé si su estilo es facilón o no, pero yo lo he encontrado muy entretenido y en ocasiones ingenioso.
3 Agosto 2007 | 03:43 PM