Leo 'All the pretty horses' de McCarthy y me fascina su prosa, aunque debo reconocer que yo no soy nada campestre y hay pasajes, trotes y senderos que me hastían un poco. Y sé que es cosa mía. Que tiene que ver con mi incapacidad para disfrutar de la naturaleza - en vivo o por escrito.

Hay momentos en que espero que los libros me hagan juego con la vida. Y 'All the pretty horses' no me combina con nada. Y tiene las puntas secas, y la piel agrietada.

Pero también hay momentos en los que espero de la literatura otra vida, otros sonidos, otros ritmos de respiración en la escritura. Y ese sería un gran momento para esta novela.

Calculo que en un par de días estaré preparado.

'All the pretty horses' es un mal libro para leer en un avión, en coctelerías o antes de entrar a una presentación de D&G o de Chanel.

Por eso, durante este par de días, prefiero escribir yo...