Ignacio Echevarría presenta ''Lo inhóspito'', y yo descubro que Fresán anda leyendo el último de Loriga, que no llega a La Central hasta el viernes...
¡Qué gran semana mitómana llevo, queridos míos!
El lunes, frente a frente con la gran Nati (Abascal, aclaro. Aunque si hubiera sido la Mistral me habría hecho casi la misma ilusión. A mí me entusiasman las artistas del ancien regime...) en el desfile de MANGO en el MACBA .
Y hoy, Ignacio Echevarría y Rodrigo Fresán. A quienes, por supuesto, no me he atrevido a dirigirme por respeto, veneración, timidez... y porque en una mano llevaba una copa de cava y en la otra el bolso y una bolsa de La Perla. Y en el pecho una chapa
[en el pecho una chapa... ¡qué gran aliteración!]
... y en el pecho una chapa que decía
'I
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BRITNEY'
que, la verdad, no es el complemento ideal para conocer a uno de mis escritores preferidos y a mi excrítico fetiche.
En fin, el asunto es que Ignacio Echevarría ha presentado un libro del que ya os había hablado aquí y en otro sitio . Un libro cuya primera parte me gustó muchísimo y que terminó por
decepcionarme
enfadarme
desconcertarme.
Suerte que hoy Echevarría (en la foto) me ha quitado la razón. O me ha dado muchísimas para releer esa segunda parte y probar a cambiar de opinión. Y no porque yo sea una mujerzuela sin personalidad ni criterio- que también - sino porque ante la rotundidad de los argumentos de mi excrítico fetiche no me queda más remedio que asumir mis limitaciones y volverlo a intentar.
Ha dicho Don Ignacio que ''Lo inhóspito'' es original y valiente. Que plantea un tipo de textualidad que se mueve entre las fronteras del cuento y la novela, tal y como hizo Bolaño o hace Fresán - que estaba allí, ya luego os cuento...
Que el libro de Torné de la Guardia - a quien he saludado al final de la presentación y me ha parecido un auténtico encanto - posee una ''poderosísima y sorprendente poética narrativa'' y que apela a la inteligencia, a esa literatura de la inteligencia, intelectual, que defendía Robert Musil frente a la sentimental.
Enorme Echevarría. Guapísimo, además.
''Lo propio de la literatura es sondear lo inhóspito, y nuestra obligación como lectores es ser hospitalarios con ello''.
Eso ha dicho Don Ignacio. Guapo, listo y rebelde. Un partidazo.
Fresán también estaba en la presentación. Él como oyente. Con un libro en la mano, uno de Ray Loriga que YO NO TENGO, ''Días aún más extraños''.
Mi amigo Javier - que entrevistó a Fresán y teme parecer un perturbado que lo persigue - y yo nos vamos sin decirle nada a Don Rodrigo. Y a punto de salir de La Central pregunto por el nuevo libro de Loriga. Me dicen que les llega, tal vez, el próximo viernes.


Lansky dijo
Me agarro a la distinción de uno de mis gruñones favoritos, Marsé (otros son Fernando Fernán Gómez, Caballero Bonald...), para afirmar que no creo que sea incompatible la VIDA LITERARIA con la LITERATURA, pero a mí, desde luego, me interesa bastante más la segunda ( en cualquier caso, no conviene confundirlas); infinitamente más. Pero claro, soy un "antíguo", al que le interesan más también los redescubrimientos que las novedades; los críticos honestos (que te dicen, por ejemplo, cual de las dos traducciones "simultáneas" je-je, de Boswel/Johnson -¿Espasa o Acantilado?- es más recomendable) en lugar de los críticos estrella, más obsesionados en lucirse que en mostrar y orientar, cuando no en ser directamente arbitrarios (en sus varios sentidos); las librerías de viejo que las de diseño, los bouquinistes del Sena que los anticuarios del Marais...aunque también depende de los días (Y se me acabaron los paréntesis)
10 Mayo 2007 | 08:32 AM