Maravilloso descubrimiento de un enorme escritor colombiano gracias a este conjunto de relatos, que comienza con uno espléndido, con un ''Verdor'' espeluznante que relata un lentísimo descenso al abandono absoluto de un modo pausado, moroso, paciente, amarguísimo sin estruendos, con un pulso narrativo por parte de su autor que sorprende, maravilla e incluso asusta por su precisión y absoluta - y admirable - falta de pasión.
Duele ''Verdor''.
Y duele ''Aguaceros de mayo'', el segundo relato del libro, casi tan bueno como el primero. Otra historia de derrumbe - o de redención cuesta abajo, no lo tengo muy claro. Otra historia como todas las que manejan este libro: de mandarlo todo al carajo cuando todo se ha ido a la mierda.
Estas dos y la última, la que da título al libro, ''El rey del Honka-Monka'', son las mejores. Tres eran tres y las tres son muy buenas.
Hay un par de ellas más ya más flojitas. Una de las cuales - ''Víctor viene de regreso'' - podéis leer online . Aunque, para mi gusto, esa es precisamente la peor de todo el libro.


Te juro Bob que he intentado leer el cuento, pero no he podido terminarlo. Seguramente la culpa es mía, que me he empeñado en no imprimirlo, convirtiendo la lectura en incómoda.
A mí sí me ha gustado. Si este era de los peores, los buenos deben serlo mucho
Argumenta, Lansky
no me apetece
Lacónico
Debe ser que me gustan los cuentos en los que hay aceras con mierdas de perro, y al lado, justo al lado, como suele pasar en la vida no escrita (en la ¿vida real?), hay plumas de gaviotas cargadas de rocío. Y esqueletos de montañas rusas en ruinas, con maderas carcomidas por la interperie.
Y me gusta como suena este castellano que no es el de Castilla.
El mismísimo San Bob no tuvo que argumentar nada, sólo informó y gracias, que de hecho le doy, así que yo, menos, pero bueno, una vez y basta
Yo debo ser un sentimental, y esa maleta que lleva doce años con las maracas compradas para la niña me ha partido el alma en dos. Si esta es la mala, las buenas me van a hacer polvo.
Sigo en mis trece. No me entusiasma. Me da impresión de "deja lu", aunque esté bien escrito.
"condurango", amigo, así se llama esa enredadera de flores azules acampanadas; en América, claro.