La línea que separa lo que nos gusta de lo que no es muy frágil y se debe más a la fidelidad que contraemos con la imagen de nosotros por la que hemos apostado que a una verdadera atracción impuesta por el instinto natural, o por un buen juicio asentado sobre años de meticuloso aprendizaje.
LO INHÓSPITO. Gonzalo Torné de la Guardia

Leo esta novela de rara estructura que me está gustando mucho, y que en algunos de sus pasajes me hace pensar en Torné de la Guardia como hijo natural de Javier Marías y Luis Mateo Díez. Cosas mías, supongo.

Leo 'Lo inhóspito' y anoto en mi cuaderno de piel de Hermes el párrafo anterior. Y mientras lo transcribo pongo en él comas que no puso el autor y que tengo que borrar. Hay una sola coma en ese párrafo, y me doy cuenta al copiarlo de que yo hubiera puesto muchas más. De que pongo demasiadas comas cuando escribo, como si me costara respirar.

Y se me ocurre, como un buen ejercicio, hacerme copista de textos de grandes autores indiscutibles. Copiarlos de memoria, para después comprobar qué puse o que quité. Qué me falta o me sobra para ser bueno.

Pero de inmediato recuerdo unos de mis versos preferidos de Pessoa...

'Para ser grande sé entero
nada tuyo exageres o excluyas'

Y cuando busco el poema original, descubro que he olvidado un punto y coma y he cambiado - a peor - las formas verbales y el corte del verso...

Para ser grande, sé entero; nada
tuyo exagera o excluye.

Entonces pienso que no solo me sobran comas para ser buen escritor; me falta memoria.