Lamento profudamente este descuido que me traigo con este ileso.
Han sido varios días de certamen de belleza de la peor clase , pocas horas de sueño y mucho trabajo.
Hoy estoy en Bogotá. A partir de mañana prometo ileso desde acá. Lecturas, bibliotecas y ciudad.
Besos a todos.


Hola!
A ver si es verdad, Roberto. Que últimamente apareces totalmente volcado con el rollete televisivo. Lo cual, por otra parte, revela maravillas acerca de tu espíritu de sacrificio.
¡Qué te lo pases de miedo y te acuerdes de nosotros, tus seguidores (posteando)!. Bluff.
(P.D. Me encantaría saber como continúa la historía de aquél tipo al que le daba miedo tirarse al agua desde los trampolines)
Date una vuelta por las cercanías de la Iglesia de las Aguas y compra una bonitamente brutal cerámica antropomorfa para tu casa..Que disfrutes
Curioso, Bob, que te encuentres en Bogotá, cuando en Cartagena se ha cellebrado la cumbre de la lengua y la literatura castellana. Sobre todo ha repercutido ese ranking de las mejores novelas de los últimos cincuenta años publicadas en nuestro idioma. Por supuesto, como en todos estos listados de lo mejor, hay trampa. Junto a libros incontestables se aprovecha para meter de tapadillo otros más discutibles. Pese a ser Bolañista, me parece fuerte incluir dos novelas suyas. Y sin embargo, anotar una ausencia: "Escuela de Mandarines" de MIguel Espinosa. Por cierto ¿No será el certamen de belleza al que te refieres la feria de Cartagena y la apoteosis de García el de los Cien Años?
Esas listas que menciona VV son aún más tramposas que la mayoría de los premios, que ya es. Pero todo tiene su excepción, como el de la Crítica, que no está dotado de pasta y tiene prestigio; este año se lo han dado al premio Nadal del año pasado (otro premio que conserva cierto prestigio y poca dotación); es decir, a Eduardo Lago y a su excelente novela Llámame Brooklyn; absolutamente recomendable y una de las mejores de los últimos años.
Me alegra que tengas en tanta estima el Premio de la Crítica, que puede que sea el único honesto (aunque falible, como todos) de todos los de aquí, por lo menos en narrativa. Te lo digo con conocimiento de causa.
La de Lago es una novela espléndida y rara, un libro con cosas de las dos orillas que solo puede escribir un raro, en el buen sentido de la palabra.
pues hala: unanimidad