Nueve cuentos: 'Para Esmé, con amor y sordidez', de JD Salinger
Me gusta mucho que Salinger escribiera una historieta sobre la segunda Guerra Mundial tan poco sórdida y tan Vogue.
Me encanta enterarme - ya en la segunda página del cuento - de que el regimiento del protagonista estaba compuesto por 'escritores de cartas', que me parece algo muchísimo menos ordinario que los habituales regimientos de soldados de la Gran Guerra bis, retratados en la literatura y en el cine como 'jugadores de cartas'. Mejor escritores que jugadores. Dónde va a parar.
Es delicioso encontrar a lo largo de la narración oasis de estilismo que contrastan con tanta épica de guerra, que a mí siempre me ha olido a humedad, a mierda y a pies. Que el protagonista lleve una bufanda de cachemira resulta una noticia maravillosa. Y que, en pleno conflicto, su suegra le pida por carta que le consiga otra, hace todo muchísimo menos sangriento. Más de boutique que de trinchera, gracias a dios.
Da gusto encontrarse - en la tercera página - con una instructora de coro vestida con un traje de tweed - un tejido que tan bien supo mezclar Josep Font con la organza en su primer desfile de París.
Y que en el primer encuentro de Esmé con Charles, ella vistiera un traje escocés con los colores del clan Campbell me hace pensar en la espléndida colección en tartán de Gaultier para el invierno que viene que el diseñador - más joven que cuando empezó - acaba de presentar en París.
¿No es divino que uno de los personajes utilice la expresión 'abrigo de piel barato'? ¿O que otro insista en madrugar para ir a comprarse una chaquetilla Eisenhower que '... son muy buenas. Quedan muy bien'?
Por no hablar del otro gran acierto en el estilismo de Esmé, ese reloj masculino oversized, que es el verdadero protagonista del cuento y la metáfora que resume su mensaje final: Jamás renuncies a tu estilo por amor. Perderás tu estilo y perderás tu amor.
Me chifla este Salinger tan chic...
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Alvy Singer dijo
A la hora de ser chic Salinger es el mejor y a mi me da un nosequé cuando sus personajes descubren a un ser sensible.
4 Marzo 2007 | 06:18 PM