La cuñada de Dominique Dunne - que es un columnista del Vanity Fair que acude a fiestas y a juicios por asesinato con la misma fruición - tiene una buena papeleta; su hija treintañera agoniza en un hospital de Nueva York y los médicos no saben si podrán salvarla.

Joan Didion y su marido, John Dunne acaban de llegar a su apartamento después de visitar a su hija en el hospital. John se pimpla un par de scotchs mientras Joan prepara la cena y de repente ZAS. John cae al suelo de bruces.

Dos horas más tarde, Joan regresa sola al apartamento, pero esta vez con papeleta y media. Con su hija en coma en un hospital y el cuerpo muerto de su marido en otro. Doble papeleta que es una invitación a la doble papelina...

... pero que Joan es capaz de superar sin drogas duras. O no más duras que la literatura, la memoria, el análisis racional y una introspección brutal y nada autocompasiva que me admira. Y lo primero que vuelve a escribir - porque Joan, lo mismo que John es escritora - después de la noche de la muerte de su marido es

Life changes fast
Life changes in an instant
You sit down to dinner and life as you know it ends.

Y después, un libro entero. Este 'The year of magical thinking', que es un diario del dolor - a la manera de la pena en observación de Lewis -, un mapa de los lugares secretos en los que se esconde la angustia de la pérdida. Que es un libro de memorias de los instantes con John, un frio recorrido por la evolución de la salud de su hija y un hermosísimo homenaje a las palabras como tablilla de salvación. Y, sobre todo, la historia del camino que va desde el 'pensamiento mágico', ese que le lleva a pensar todo el tiempo que John tiene que volver, hasta la realidad. Hasta el instante en que le asalta la certeza de que él no regresará jamás.

Y que es, también, una hermosa reflexión sobre la vida en pareja. Y su final.

Marriage is not only time: it is also, paradoxically, the denial of time. For forty years I saw myself through John's eyes. I did not age.