Queridísimos lectores, ¡estáis de enhorabuena! Si os gusta el cine y el glamour (terrible palabra que un casposo productor español definió una vez como "SÍ, MUJER, GLAMOUR: MUSLAMEN Y LENTEJUELAS"), el glamour del Hollywood clásico, tenéis que celebrarlo: Louella Parsons ha vuelto; ha poseído en cuerpo y bolso a un queridísimo amigo mío, y acaba de inaugurar un blog en la nueva web de TCM. Un blog maravilloso, donde cada día podréis leer jugosísimas historias y donde descubriréis lo que es escribir de cine.
¡Bienvenida Louella!
Y vosotros, lectores, a disfrutar de DE CINE: Si nunca quisiste ser futbolista sino una reina de la pantalla (y te quedaste en lo primero), éste es tu sitio.
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16 comentarios
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Es usted la gentileza en persona. Dejo para otro día un sesudo debate sobre bolsos: firme partidario de Prada vs detractores de Fendi (algo así como firme partidario de Wilder vs detractores de Ford, un director que ME ABURRE soberanamente: una vez durmió a una oveja).
Querida louella, aun siendo un grande Wilder no es ni la mitad de GRANDE que Ford.
P.D. Mucho mejor Prada .
Bob ya lo se y me consta , no he puesto ninguna tilde y seguramente las comas en mal lugar. Que lo corrija Vanburgh .
Querido maq, que lo corrija tu padre.
Saludos
Dejemos la cosa en Hawks; tan grande como Ford y tan divertido como Wilder.
Sí, señor. Y una RATA. Yo soy muy fan de las ratas: Hawks, Hitchcock, Wiler (que no Wilder)... Sí, señor, grandes HIJOS DE PUTA. Aquí, en España, también tenemos otra súper rata, Almodóvar, más mala que la quina.
Exquisito!
Otro mal bicho fue Henry Hathaway.
Cuando me enteré de que la palabra 'glamour' es inglesa y no francesa dejé de sentir ibérico desprecio por lo glamouroso y empecé a experimentar una británica querencia por la belleza asociada al lujo, lo cual me dejó sin ahorros en diez días.
En buena hora miré ese diccionario.
La historia del cine está llena de hijos e hijas de puta. Como ejemplo, un botón: Bette Davis y la patada que le propinó en la cabeza a Joan Crawford, otra PERRA galáctica, durante el rodaje de '¿Qué fue de Baby Jane?'. Resultado: dos puntos de sutura y dos días de hospitalización. Dos perras, frente a frente. Y yo, enchantée.
Tanto Centauros del desierto como El apartamento merecen un respeto. No son comparables Wilder y Ford. Ambos son genios. Es como comparar a Oscar Wilde con William Faulkner. Ford es el director del Monument Valley, el de las grandes epopeyas del cine americano. Elevó el western a la categoría de arte. Wilder, en cambio, es el rey de la comedia, a veces amarga y otras irónica, pero simempre genial.
De vuelta a tierra, compruebo entristecido los estragos que hace la monogamia en todos sus aspectos, porque ¿hay que denigrar a Ford para alabar a Wilder? ¿No puede uno amarlos a ambos, incluso poseer un harem de amores conematográficos?.
Por cierto, la oveja que se aburrió con Ford es...¡sí! precisamente: louella. Y estoy con Chu, meto en mi harem a Haw (y a Hataway; por cierto, casi todos eran tuertos, menos Wilder; qué cosas, ¿no?)
Temblad : he vuelto
¿Monogamia aplicada a... MÍ? Jajajajaja. Es usted adorable.
usted, no, o tal vez, quizá
Lleva usted mucha razón. No soy adorable. Soy EMPEÑABLE.
Oh querida no os privais de nada eh? mua mua!
Empeñable -qué ocurrencia: un "leasing de esclavas-no sé; empecinada, sí.