Espléndido título el de la primera novela que publicó Amelie Nothomb; un thriller literario en diálogos, un tour de force - que me gusta esa expresión - que se mantiene en en ese fino espacio que separa la magia del ilusionismo; la maravilla, de los trucos.
Una novela que se devora con pasión a pesar de las trampas. Que no pierde el interés en ningún momento, que nos atrapa y no nos suelta ni cuando nos queremos enfadar con la Nothomb, porque descubrimos que nos lo acaba de hacer otra vez: nos ha metido en una conversación apasionante (lo mismo que haría después en "Cosmética del enemigo") para después pasar por encima de cualquier convención de verosimilitud y saltarse a la torera nuestras cábalas acerca de lo que pudiera estar pasando allí.
Pero también es cierto que lo de menos en los libros de la Nothomb son los argumentos. Lo que es bueno, muy bueno, en su obra es cómo ella se vale de estructuras atractivas, de ritmos adictivos, para plasmar sus brillantes ideas (en "Higiene del asesino", sobre la literatura, el amor, los monstruos sagrados, la impostura, la realidad y la ficción del escritor). Y en eso es una maestra la Nothomb. Y lo demuestra, con creces, en "Higiene del asesino".
16 comentarios
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Suena muy bien, lo tendré en cuenta en mi próxima compra, excelente blog, excelente.
Que lo de menos en sus libros sea el argumento no dice mucho en su favor. Tal vez habría que cuidar todos los elementos que componen la novela, no sólo la parte estilística.
mi error: más que argumento, excusa argumental. El argumento en un libro es mucho más, y eso Amelie Nothomb lo hace muy bien.
Hola a todos!
Rendir tributo al estilo en un momento, el presente, en un lugar, este país, en el que las casas editoriales pasan -quien sabe si incluso por ignorancia de sus propios responsables- casi completamente de él, no es una decisión es más propiamente una obligación.
¡Estilo, estilo, estilo...!
¡Basta ya de lanzas, de armaduras, de mensajes cifrados en retablos mohosos y de la puta guerra civil española! (uno tan solo de sus muertos convierte en un agravio, en una vergüenza, a cualquiera de las novelas que la tratan). Basta ya de literatura de frustraciones por no haber follado más a los veintitantos. Basta ya de best sellers.
¡Estilo, estilo, estilo...!. Pessoa, Musil, incluso Tico medina, si me apuran. ¡Estilo, por Dios!.
Aprovecho este post, Bob, para recomendarte el libro de tu cumpleaños.
ANTIDOTO PARA LA MELANCOLIA. Piero Meldini. Publicado en DESTINO.
Un fuerte abrazo. Sean regulares!.
Hola. yo también estoy escribiendo una novela y la estoy colgando día a día en la coctelera. Me gustaría conocer tu opinión por dura que sea.
He leído Cosmética del enémigo y Estupor y temblores, y todavía no me he recuperado. Si las corrientes literarias del nuevo milenio van a ir por estos derroteros, mejor será leer la hoja parroquial o El mundo deportivo. La Nothomb, con todos mis respetos, pertenece a la categoría de escritoras con poco que contar y con mucho marketing y fanfarria a su alrededor. Su clon hispánico, para ubicarnos, sería Lucía Etxebarria. Digamos que ambas cultivan una imagen de feministas sin complejos, una pose bien estudiada para hacer caja en la feria del libro. Cosmética del enémigo gira alrededor de una trampa, por otra parte bastante previsible, y cuyo desenlace me recuerda las obras teatrales del franquismo, a las que se ponía fin con una aparición mariana o con la irrupción en escena del tonto del pueblo. En cuanto a Estupor y temblores, no entiendo qué es lo que se propone denunciar esta escritora, como tampoco entiendo la humillación ritual a la que se somete durante doscientas páginas su alter ego. Tal vez la historia sea demasiado oriental, exquisitamente masoquista y para paladares delicados. En resumen, no pierdan el tiempo con esta señorita, lean a Bolaño, a Cheever, a Chabon, a Sebald, relean a Borges o a Cortázar, disfruten del sexo, viajen, tengan hijos, metánse en alguna secta suicida.
Creo que todo los comentario son positivos ya que cualquiera sea el comentario debe ser mirado como lector y el texto del mismo libro debe sustentar su defensa y no basarse tanto en los clasicos porque limita la creacion de la generacion de avanzada que son protagonista de la historia
Sibarita, no ha leído a la Echevarría, confiéselo
Empecé a leer a la autora hace unos meses ("Anticrista"). Me gustó. Escribe con economía, una escritura directa, eficaz. El tema es muy interesante: la opción entre la soledad y la amistad a costa de la sumisión al otro, al lider del grupo. Una adolescente se adueña espiritualmente de otra, invade su mundo y su vida, su casa, su familia. Es un tema importante para esa edad. Yo se lo dí a leer a mi hija y le encantó: cómo la niña toma conciencia de su dependencia y logra deshacerse de la tiranía de su "amiga". Te lo recomiendo, si no lo has leído. Un saludo.
Sibarita: Yo amo a Bolaño, Cheever o Cortázar, y sin embargo me divierte mucho Nothomb. No veo por qué solo se debe leer a grandes genios de la literatura. Recomiendo "Biografía del hambre" y "Metafísica de los tubos". No es Cervantes pero en el regate corto tiene auténticos hallazgos.
saludos
Sibarita: ¿hay algún escritor malo? ¿Hay alguna escritora buena?
Por supuesto que hay escritores malos y escritoras buenas. Todo depende de los gustos de cada cual. Para mí una escritora buena es Patricia Higsmith, Lorrie Moore, Alice Munro o Belén Gopegui. Escritores malos hay legión. Sanchez Dragó, Ramoncín, Umbral o Trapiello, cada uno en su estilo, son igualmente detestables. Naturalmente respeto a quien le gusten. A mí, por ejemplo, la Nothomb me parece una porquería; a otros, en cambio, puede que les resulte una firme candidata al Nobel. En cualquier caso siempre será mejor leer a Nothomb que a Rosa Villacastín. Al fin y al cabo siempre será literatura, mala, pero literatura.
Yo leí Diccionario de nombre propios, Anagrama, 2004, y simplemente es agradable y no tan molesta como decían arriba...
Higiene del asesino es el único libro de esta autora que soporté; de hecho me gustó; el resto, no.
Sibarita, abandona tu síndrome de los 40 principales, tú sabes hacerlo mejor.
Lansky, ¿no te gustó Metafísica de los tubos? Es mi favorito de la Nothomb. Las Catilinarias (¿o es Las Catalinarias? ¡qué mal sientan las vacaciones!) tampoco está mal, sobre todo la primera mitad.
Chei, no, no me gustó demasiado Metafísica de los tubos; no sé, tiene algo de enfermizo ese libro (no de tramposo, que es otra cuestión). La verdad es que no me gusta mucho el "personaje" de la propia escritora y eso quizá me hace ser poco objetivo con su obra. O sea, que no soy muy de fiar en mis apreciaciones (o depreciaciones) en este caso concreto.
Un abrazo, Chei