Traducida como "Días memorables" en la edición española de El Aleph, la "última novela" de Cunningham es en realidad un trío de novelas a la manera del Siglo de Oro; es decir, tres relatos cuya extensión está entre el cuento y la narración larga:

  • 'In the machine', terror gótico en el Nueva York industrial de principios del siglo XX.
  • 'The children's crusade', apocalipsis terrorista que transcurre pocos días después de los atentados del 11-S
  • 'Like Beauty', un relato de ciencia ficción que se desarolla en Nueva York en 2155 y que tiene mucho de Blade Runner, pero peor. Mucho peor.
    De los tres, mi preferido es el segundo. De hecho, creo que de los tres es el mejor. Porque Cunningham es un autor contemporáneo y se le nota la mano para el relato contemporáneo.
    Sin embargo, creo que no me habría gustado tanto el segundo si no hubiera leído el primero. Y es que resulta muy interesante ver cómo el autor trata el terror (como género y como asunto) de modos tan diferentes y tan acertadamente contextualizados con su tiempo. Si la de principios del XX es una historia de fantasmas que regresan susurrantes a través del hálito de las máquinas a llevarse a sus seres queridos, en los días del 11-S son los niños terroristas anónimos (incluso para sí mismos) quienes provocan el miedo. De la tercera, ni hablar (bueno, sí. En la tercera aparecen un niño y una niña que se llaman Tomcruise y Katemoss. Y para de contar bondades).
    'Specimen days' es un libro bien escrito y bien pensado pero mal estructurado (y eso es tan culpa del autor como del editor). Es un libro que muestra la mesiánica poesía de Whitman como un personaje más (y al mismo Walt Whitman, como hombre y como mujer) y que ha llegado incluso a reconciliarme con 'Leaves of grass'. Pero es un libro que no cuaja. Una pena. Aunque 'The children's crusade' sea una estupenda novella, que hubiera merecido mucha mejor suerte.

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