Haruki Murakami, por Lectormalherido
Ay, qué tiempos aquéllos cuando Juan se peleaba conmigo (y yo con él). Cuando le llamaba cretino y él a mí mariconazi (que también).
Pero los comentaristas díscolos crecen, se abren un blog y acaban por superar a su víctima (esta vez, yo).
Juan - Lectormalherido - publicó el pasado martes día 14 un post acerca de una novela de Murakami, y otras de sus obras, que me va a obligar a leerme a un autor que no me interesaba nada, y que no tengo más remedio que copiaros aquí. Para que veáis lo que es una buena reseña literaria y me desmitifiquéis de una puta vez, queridos todos, cariños míos.
Ahí va. Con ustedes, Lectormalherido y su
KAFKA ON THE SHORE: MIS RESPETOS
La última novela de Haruki Murakami, “Umibe no kafuka”, llegó a la primera lengua del mundo en 2005. Yo he tenido oportunidad de leer la obra ya en formato de bolsillo, 615 páginas, hecho que sólo me apena estéticamente: mi racanería me hizo no comprar la edición regular, con esas portadas maravillosas de Vintage (vean, vean, la edición de “Norwegian wood” en inglés; y comparen con “Tokio blues”: os juro que la edición de Vintage de esta obra se cuenta hoy en día entre mis artículos de lujo imprestables y primeramente salvables de cualquier incendio: qué pivón, jo.)
Kafka on the shore no es un gran libro, no es Confesiones de una máscara, para entendernos, pero es uno de esos libros “dentro de los cuales se está muy bien”.
Ahora voy a enumerar todo lo que hace de este libro un best seller y, por tanto, una novela fácilmente criticable:
1.La estructura. Murakami (con pericia de la hostia: eso sí) combina dos narraciones: la de un muchacho de 15 años y la de un grillado de 60. Capítulo del muchacho, capítulo del grillado, capítulo del muchacho, capítulo del grillado. Así, tiene oportunidad de cerrar un capítulo con algo sorprendente, “una promesa narrativa”, que sólo es desvelada después de leer las 20 páginas del otro relato. Y funciona: igual que en el Código da Vinci.
2.Las ideas. Como en Norwegian wood (ya lo dice Alejandro Gándara), Murakami no frecuenta casi más que el tópico. Aquí, nada más empezar: que si la distancia no soluciona los problemas, que si en la escuela no se aprende nada... Tópicos absolutos, pero ciertos: y ahí está, el lector medio (que sí es tonto) dice: jo, ENTIENDO estas ideas, ergo no soy tan tonto como Juan Malherido dice; pero lee a Miguel Espinosa y NO ENTIENDE qué coño dice: y huye. Así con “El curioso incidente…” o Nick Hornby o Saramago: son gente lista que NO DICE NADA, pero parece que sí, y el lector se siente cerebral por primera vez en un mes.
3.La cultura. En Kafka..., el personaje de Oshima, no deja de contar cosas enciclopédicas. Pero cosas TAN BASICAS que da rubor: qué es deus ex machina, por ejemplo; o el mito de Edipo; etc. Al lector, todo esto LE SUENA, poco pero le suena: así que Murakami aprovecha que el lector sabe un poquito para darle otro poquito y que diga el lector: jo, ¡aprendo cosas! El código da vinci: exactly the same!
4.El cine. Hacia la segunda mitad, la novela se vuelve película. A mí me ha recordado a Harry Potter y NO HE LEÍDO Harry Potter. Hay una cosa llamada “entrance stone” y luego un monstruo y una lucha por destruirlo y tal y tal: puro cine.
*
Sin embargo, qué novela tan buena. Por un motivo: el humor delirante. Y, claro: qué bien está hecha, técnicamente (en España: ni uno llega a esto).
Éstas son las ideas absolutamente irresistibles del libro:
1.Johnnie Walker. El malo, jo, el malo, te cagas, es Johnnie Walker: el icono de la marca de whisky. Y Johnnie come gatos, su corazón, y es tan malo, tan malo…
2. El coronel Sanders (de KFC). Éste sale para darle a un personaje genial (Hoshino) la “entrance stone” y, sin venir a cuento, le dice que antes de dársela tiene que follar con una chica, nada, por 20.000 yenes creo. Y la chica está buenísima y estudia filosofía y Hoshino no sólo folla, sino que además aprende: ¡como conmigo, queridas! Hoshino le pregunta, hey, por qué te has transmutado en Sanders, y el coronel dice: Quería ser Mickey Mouse, pero Walt Disney es muy especial con los derechos de sus personajes.
3. Oshima. Un personaje de sexualidad peculiar, que tiene el momento más hype del libro cuando unas frígidas se presentan en la biblioteca que él administra para reclamar “baños para mujeres separados de los baños para hombres”. Ésta escena (230-240) es BRILLANTE hasta cegar.
4.Nakata. Es el viejo grillado. Un personaje fantástico, que habla de sí mismo en tercera persona y tiene un latiguillo que me llegó a emocionar: “Nakata no es muy listo.” El tipo hace llover sardinas: cosas así. Habla con las piedras y con los gatos.
5. Hoshino. Me encanta: un camionero que ayuda a Nakata a buscar nadie sabe qué. Tiene los diálogos más cojonudos del libro, el Hoshino. Yo me reí hasta llorar. Y algo milagroso: este personaje ES el lector del libro. Es el que nos representa en la narración: el que dice: jo, esto es increíble PERO QUIERO CREER. Su momento clave, en este sentido, es cuando después de hablar con el coronel Sanders, ver a Nakata dormir 40 horas, y no sé cuántas rayadas más, está todo tranquilo (ya acabó su misión) mirando por la ventana, pasa un gato, Hoshino, por hablar, le dice: Qué buen día, ¿eh?; y el gato ¡le contesta! y Hoshino dice: Gimme a break!, que es exactamente lo que pide el lector: ya vale Haruki, que nos matas con tantas locuras.
*
EPILOGO
Quiero leerme The wind-up bird chronicle: necesito que alguien me lo compre!
Sobre Norwegian Wood. Otro flipe: es malísimo, casi 400 páginas de naderías y diálogos insufribles (yo, yo, yo, cómo sufro, oh mi coño, oh mi soledad, oh mi desamor), pero con un final que agradecería que algún lector de este blog me contara, para ver cómo lo ha entendido. El modo en que yo lo entendí me tuvo tres días de rodillas (suelo estar mucho de rodillas: tampoco tiene tanto mérito) adorando a este cabronazo tan listo de Haruki-kun.
-----------------------
Ahí queda eso. Este es mi Juan.
-----------------------


ericz dijo
Bob, ambas son grandiosas reseñas, pero eso ya bien lo sabes, pequeño saltamontes.
Pero lo de Saramago es impagable, sinceras felicitaciones.
En cuanto a Norwegian Wood, ni loco lo leo. 400 paginas horribles por un momento genial...no way.
16 Febrero 2006 | 07:14 PM