"En busca del barón Corvo", de A. J. A. Symons
No hay nadie como los ingleses para escribir biografías (y para montar cementerios improvisados en sus jardincitos traseros, también es cierto) y Symons me da la razón: su biografía del Barón Corvo como deliciosa búsqueda de enlaces literarios, epistolares, vitales y recuerdos directos de quienes le conocieron es una de las mejores reconstrucciones de una vida de escritor que he leído y, seguramente, de las más tramposas, aunque con el dignísimo fin de convertirse en espléndida literatura.
Symons consigue entregar a los lectores los restos mortales del pobre falso Barón en varios cucuruchos de papel rellenos de cartas mezquinas, paranoias varias, reproducciones literarias que lo dicen todo de los sueños del biografiado (fascinante ese Adriano VII; ese sueño novelesco de Corvo de acabar como Papa de Roma, acompañado de varios chulazos desnudos en sus aposentos), escritos inéditos y recreaciones de sus últimos días de miseria veneciana en compañía de jovencitos, a bordo de una góndola a la deriva.
"En busca del barón Corvo" es una magnífica biografía. Pero también es una afiladísima reflexión sobre la creación literaria como sólido contenedor de paranoias y el deseo (y la certeza de merecerlo) de ser otro más importante, más rico, más loco.


M.k dijo
Sí, es un libro estupendo. Sólo te ha faltado decir la época en que está escrito: ¿ya no se escriben libros así? Corvo y Cierro.
2 Febrero 2006 | 08:21 AM