Compré, leí y gocé "Matar a Platón" de Chantal Maillard antes de que ella apareciera en los periódicos o recibiera premios. Fue casualidad, fascinación por el título y los versos que entreví hojeándolo en un Corte Inglés (donde por principio JAMÁS compro un libro). Pero ese día no pude resistirme y me lo llevé.
Hace apenas una semana compré otro ejemplar en una pequeña librería y se lo regalé a una querida amiga colombiana que andaba de visita por aquí. Para mí, me llevé otro - anterior a "Matar a Platón" - de Maillard: "Conjuros", que no me permite pasar del primer poema, que me tiene cautivo, postrado.
Incapaz de salirme de los últimos versos de "Petición de principio":

"Hoy el poema acierta a despertarme el miedo
- ese miedo que a un tiempo es sospecha y reparo -
de tener que contar mi historia en las palabras
cuando sé que se fragua carne adentro, en el pulso,
y en el amor que aguarda la destrucción del dique,
la ansiada voladura de nuestras intenciones."

Atrapado en ellos me cuesta tanto salir para leer y escribiros qué tal...

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