Chantal Maillard: ars poetica
Compré, leí y gocé "Matar a Platón" de Chantal Maillard antes de que ella apareciera en los periódicos o recibiera premios. Fue casualidad, fascinación por el título y los versos que entreví hojeándolo en un Corte Inglés (donde por principio JAMÁS compro un libro). Pero ese día no pude resistirme y me lo llevé.
Hace apenas una semana compré otro ejemplar en una pequeña librería y se lo regalé a una querida amiga colombiana que andaba de visita por aquí. Para mí, me llevé otro - anterior a "Matar a Platón" - de Maillard: "Conjuros", que no me permite pasar del primer poema, que me tiene cautivo, postrado.
Incapaz de salirme de los últimos versos de "Petición de principio":
"Hoy el poema acierta a despertarme el miedo
- ese miedo que a un tiempo es sospecha y reparo -
de tener que contar mi historia en las palabras
cuando sé que se fragua carne adentro, en el pulso,
y en el amor que aguarda la destrucción del dique,
la ansiada voladura de nuestras intenciones."
Atrapado en ellos me cuesta tanto salir para leer y escribiros qué tal...

Metemo Keno dijo
"llevo acostada largo tiempo
en la orilla. Mis pechos
son colinas cubiertas de hoja seca.
Levanto la cabeza y me contemplo:
en mis muslos el vello a punto de ser vello,
me incorporo: la hierba a punto de ser hierba,
doy un paso y despierto al agua
a punto de ser agua,
se asusta un ave negra a punto de ser ave a punto
de ser negra...
Un resplandor me ciega:
el bosque me contempla, a punto de ser bosque,
a punto de ser tuya."
Yo esto me lo quedo para mi, no se lo regalo a ninguna amiga. Y encima, parece, creo, es bella y/o está buena.(A punto de ser bella, a punto de estar buena?)
20 Enero 2006 | 11:54 AM