"El fulgor de la pobreza", de Luis Mateo Díez
Leo los tres cuentos que componen este último libro de Díez y como siempre que me cobijo en una de sus obras quedo admirado por el admirable uso del lenguaje; de arcaismos populares, expresiones coloquiales, frases que sentencian. Quedo boquiabierto ante la construcción de las historias de tristezas o desconfianzas, de esas fábulas sin moraleja, de espacios frios de niebla y páramos donde la desolación pasaría desapercibida de no ser por la literatura de Díez.
Es como si Luis Mateo hubiera construído primero un espacio mesetario desierto y hostil para después poblarlo de personajes apenados de tedio cuyo único refugio fuera la simpatía del lector entregado.
Luis Mateo Díez es, para mí, uno de los mejores narradores españoles contemporáneos, uno de los escritores que más certeramente habla de sentimientos sin excesos melifluos, de frustraciones, mezquindades perdonables y pozos negros profundos. Y este último libro vuelve a darme la razón y a confirmar que Díez continúa elaborando una literatura ajena a tendencias, una Gran Literatura.


marcos dijo
Mateo Díez: su lectura me provoca a partes iguales fascinación y sopor. Es grande, de acuerdo, pero tiene fragmentos, construcciones, expresiones directamente cursis e ilegibles; bastantes además. El tono, la atmósfera, sí es la de un grande.
18 Enero 2006 | 11:39 AM