Interesantísimo conjunto de relatos, hasta ahora inéditos en español, poblado de personajes aristócratas que ven cómo sus regaladas vidas - de altísima sociedad, llenas de códigos establecidos, coqueterías galantes, noches de ópera, cenas de gala y encopetadas reuniones - se tornan tediosas cuando son atrapados por las pasiones mundanas, inconvenientes ("caballeros mediocres y mezquinos"), imprevistas, alejadas del protocolo y que ponen en evidencia a las damas por su atrevimiento y a los caballeros por su sospechosa indiferencia.
Flores, espejos, suave música de cuerda, cartas portadas por criados, coches de caballos, cristaleras, balcones, flores en jarrones o en escotes, viajes de placer o de reposo de una intensísima vida social y familiar, de la exigencia de mantener los compromisos y la buena conversación.
La bendición de dejarse sentir, aunque sea el dolor que recuerda siempre a la muerte.

"Pues hay sensaciones cuya vaguedad no excluye la intensidad y no hay punta más acerada que la del infinito." BAUDELAIRE citado por PROUST

Y de esas punzadas del infinito hablan estos cuentos de Proust, que tal vez no se encuentren entre lo mejor de su obra pero merecen la pena, sin duda.

  • Hoy, en BOBPOP, "Salvadas en serie"