Leo este delicioso libro, publicado por primera vez en los 70; sonrío, me conmuevo y traduzco algunos recuerdos:

Recuerdo muchos primeros días de colegio. Y ese sentimiento vacío.
Recuerdo el reloj de tres a tres y media.
Recuerdo muchos Septiembres.
Recuerdo cuando intenté hacerme animadora y no lo conseguí.
Recuerdo cuando pensaba que yo era un gran artista.
Recuerdo a un chico muy pobre que tenía que ir al colegio con las blusas de su hermana.
Recuerdo perder siempre un guante.
Recuerdo a los lecheros. Los carteros. Las toallas para invitados. Los felpudos de bienvenida. Y a las señoras de Avon.
Recuerdo cuando la fibra de vidrio iba a solucionarlo todo.
Recuerdo a un chico. Trabajaba en una tienda. Me gasté una fortuna comprándole cosas que no necesitaba. Hasta que un día ya no estuvo allí nunca más.
Recuerdo imaginar que moría y lo triste que estaría todo el mundo.
Recuerdo imaginar que me suicidaba y la carta que dejaría.
Recuerdo la suavidad de Marilyn Monroe en "Vidas rebeldes".
Recuerdo cuando los negros tenían que sentarse en la parte de atrás del autobús.
Recuerdo cuando los negros empezaron a mudarse a barrios blancos. Cómo todo el mundo se asustó porque si un negro se mudaba a su barrio, la propiedad se devaluaría.
Recuerdo que "los negros tienen pollas enormes".
Recuerdo que "los chinos tienen pollas pequeñas".
Recuerdo que "no hay dos copos de nieves iguales".
Recuerdo cuando las cerezas eran demasiado caras.
Recuerdo comprar cosas que eran demasiado caras sólo porque no me gustaba preguntar el precio de las cosas.
Recuerdo haberme decepcionado la primera vez que me lavé los dientes y descubrí que no se habían vuelto realmente blancos.
Recuerdo arcoiris que no cumplieron mis expectativas.
Recuerdo que Gene Kelly no tenía paquete.
Recuerdo "7" y "14" y "13" y "21" y "69".
Recuerdo que los gatos tienen siete vidas.
Recuerdo que las sandías son 99% agua.
Recuerdo que me avergonzaba sonarme la nariz en público.
Recuerdo cuando los gemelos se vestían igual.
Recuerdo que no iba al lavabo en sitios públicos si no sabía dónde estaba.
Recuerdo que Rock Hudson y Charlie Chaplin y Lyndon Johnson tenían "pollas gigantes".
Recuerdo rumores acerca de lo que tuvo que hacer Marlon Brando para conseguir su primer papel.
Recuerdo el rumor de que a Marlon Brando le gustaban tanto las orientales porque tenía una polla pequeña.
Recuerdo bares maricas.
Recuerdo apoyarme en la pared en bares maricas.
Recuerdo quedarme de pie en bares maricas.
Recuerdo ser consciente, de repente, de cómo estoy sosteniendo mi cigarrillo en bares maricas.
Recuerdo caras bonitas que no se mueven.
Recuerdo música sexy muy alta. Demasiada cerveza. Miradas fugaces. Y sentirme mal conmigo por seguir el juego.
Recuerdo, sin embargo, disfrutar siguiendo el juego.
Recuerdo fingir estar interesado en el billar.
Recuerdo llegar a casa después de haber estado en bares maricas y llorar a gritos por no tener más confianza en mí.
Recuerdo pensar que "S.O.S." significaba algo sucio.
Recuerdo no entender porqué Cenicienta no recogió sus cosas y se fue, si las cosas iban realmente TAN mal.
Recuerdo girar y girar muy rápido, hasta que no podía mantenerme en pie.
Recuerdo cambiar mi nombre por Bo Jainard durante aproximadamente una semana.
Recuerdo querer cambiar mi nombre por Jacques Bernard.
Recuerdo cuando solía firmar mis cuadros "Por Joe".


Recuerdo la primera vez que conocí a Frank O'Hara. El iba caminando por la Segunda Avenida. Era una tarde fresca de principios de primavera, pero él llevaba sólo una camisa blanca arremangada hasta los codos. Y vaqueros. Y mocasines. Recuerdo que me pareció muy mariquita. Muy teatral. Decadente. Recuerdo que me gustó al instante.
Recuerdo aprender a jugar al bridge para poder conocer mejor a Frank O'Hara.
Recuerdo jugar al bridge con Frank O'Hara. (Sobre todo, hablábamos).
Recuerdo los andares de Frank O'Hara. Ligeros y mariquitas. Con un suave contoneo y una sutil contorsión. Eran unos andares hermosos. Confiados. "No me importa" y a veces "Sé que estás mirando".
Recuerdo el día que Frank O'Hara murió. Intenté pintar, de alguna manera, algo especialmente para él. El resultado fue horroroso.

Cientos de recuerdos de sabores, olores, miedos, decepciones, sonidos, actores, actrices, deseos, fantasías, frustraciones, frases hechas y sueños que son el cuadro de una época y una personalidad.
Y son también, de una rara manera, el presentimiento literario de dos muertes.

Recuerdo una noche oscura y fría en la playa, a solas con Frank O'Hara. Él corrió hasta meterse en el oceáno desnudo y me asusté muchísimo.

Frank O'Hara murió en 1964, arrollado por un vehículo en la playa de Fire Island, Long Island, Nueva York.

Recuerdo cuando la polio era lo peor del mundo.

Joe Brainard murió de sida en 1994 en Nueva York.

[Si queréis saber más sobre la vida y la obra de Joe Brainard, clicad aquí.
Si queréis saber más sobre la vida y la obra de Frank O'Hara, clicad aquí.]
Ha sido todo un placer.