"Entre los chinos, el símbolo de la muerte era el limón. Y en Helsinki, a principios del siglo XX, en un bar frecuentado por Sibelius, los que se sentaban en la mesa limón estaban obligados a hablar de la muerte. En estos cuentos de la mediana edad, los protagonistas han envejecido, y ya no pueden ignorar que sus vidas tendrán un final."
[De la Contraportada]

Barnes ha construído este libro con once relatos sobre la vejez y la muerte que son mucho más; Barnes ha creado once biografías - como las de todos - llenas de renuncias, de secretos, de nostalgia y demasiado breves. Once biografías que comienza a contar por el final. Once vidas a descontar por el final. Once vidas que son veintidós, porque todas vienen acompañadas. Como las de todos. Ojalá.