"OPIO", de Jean Cocteau
El domingo pasado, en la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión de Madrid, compré una interesante edición de "OPIO", los diarios de desintoxicación de Jean Cocteau. Publicada por La fontana literaria en 1975, con traducción de Julio Gómez de la Serna, prólogo de Ramón Gómez de la Serna y diseño y maquetación de Alberto Corazón.
Lo primero - como debe ser - el prólogo: Ramón Gómez de la Serna, en poco más de 30 páginas, retrata de manera genial la figura humana y artística de Cocteau, relata episodios vividos en común (uno de ellos en París, con Ortega y Gasset), refiere las reacciones del público en los estrenos de "La voz humana" o "Los niños terribles" y expresa su admiración por la obra del autor de este diario de desintoxicación. Sólamente este prólogo es una auténtica alhaja.
El diario de Cocteau es una combinación de reflexiones acerca de los efectos del opio y sus consecuencias sobre la vida y la creación,
"El decir a un fumador en estado continuo de euforia que se está degradando equivale a decirle a un pedazo de mármol que está siendo deteriorado por Miguel Ángel, a un pedazo de tela que está siendo manchado por Rafael, a una hoja de papel que está siendo emborronada por Shakespere o al silencio que está siendo interrumpido por Bach."
un análisis que mezcla lo médico, lo mítico, lo emocional y lo simbólico. Y es también un recorrido medio loco por sus opiniones acerca de otros autores (me encanta cuando insiste en su teoría de que "Victor-Hugo era un loco que se creía Víctor-Hugo") y de su propio proceso creativo.
"OPIO" contiene, además, los dibujos que Cocteau realizó durante su proceso de desintoxicación (de los cuales reproduzco un par) y unos textos añadidos posteriormente (breve memoria de episodios del artista).

Admiro a Cocteau; "La voz humana" y "La bella y la bestia" son unas de mis obras preferidas y, ahora, este "OPIO"; donde no dejan de aparecer frases de una precisión lúcida y lírica tan impresionantes que me obligan a parar la lectura y exclamar un - súper literario - "¡coño". Como afirma Gómez de la Serna en el prólogo: "¿Es posible que se haya dicho con sentido esta frase, que parece imposible de bien definida que está?"
"Todo lo que hacemos en la vida, incluso el amor, lo hacemos en el tren expreso que corre hacia la muerte."
Leed "OPIO"; es un libro importante. Tanto que, en 1932 Julio Cortázar,
"En una librería de Buenos Aires descubre el libro "Opio", de Jean Cocteau, cuya lectura cambia su visión de la literatura y le hace descubrir el surrealismo." De Cortázar textual
Claro que, por desgracia, yo no soy Cortázar. Y a mí el surrealismo no me interesa en la literatura, sino en la vida.


Ana dijo
Gracias por el enlace de Cortázar.
19 Mayo 2005 | 11:39 AM