Feliz descubrimiento de una nueva librería en Barcelona (en el Raval, muy cerca del CCCB y del MACBA), LoringArt, donde hice un par de adquisiciones de las que estoy más que contento.
Una de ellas, sobre la que hoy quiero explayarme, es el primer número de "Eñe. Revista para leer" dedicado a La Noche y editada por La Fábrica (responsable también de PhotoEspaña, la revista Matador - ésta no tanto para leer - y la colección de libros Blow Up - donde publicaron esa joya del humor que son las memorias de la Lovelace).

Había leído acerca de su lanzamiento hace unos meses, pero no me había atrevido. Y eso que, las veces que la vi sobre las mesas de novedades de algunas librerías, me gustó su portada ilustrada por Eduardo Arroyo y estuve tentado de comprarla. Pero no. No tiene uno el cuerpo hecho para tanta decepción contemporánea.

Devoré "Eñe" de un tirón en un maravilloso patio neoclásico en pleno Raval y me quitó todos mis miedos.
Para empezar, es muy de agradecer su sinceridad y acierto a la hora de subtitular, "Revista para leer", porque es precisamente eso. Una lectura deliciosa (en la que se insertan algunas ilustraciones de Arroyo fantásticas). De todos los textos que contiene (inéditos), me gustaría destacar los de - ojo a la lista, que hay mucho nivel:
- Lorenzo Silva. Un autor por el que no siento especial debilidad, pero cuyo diario (o al menos los extractos publicados en la revista) me parece el de un caballero que tiene mucho que decir y muy interesante.
- Guillermo Fadanelli. Con un recorrido por lo más sórdido de la noche mexicana (D.F.) inquietante y de lo más literario, en el mejor de los sentidos posible.
- Alfredo Bryce Echenique. Con mucho humor, mucho whisky y ESE talentazo para contar historias.
- Gustavo Martín Garzo. Su cuento familiar recupera a mi Martín Garzo preferido de "El heredero".

Pero es que además (hay más) el ensayo de Pitol sobre su "Biblioteca Particular" y el prólogo de Chuck Palahniuk para su próximo libro traducido en España ("Error humano", que saldrá el próximo 6 de Mayo), con su teoría acerca de la escritura como medio socializador, son un par de ejemplos espléndidos de interesantísima reflexión literaria.

En resumen, mi bienvenida entusiasta a esta dignísima versión española de GRANTA. Y mis mejores deseos ante el próximo número de verano.