"Foe", de J. M. Coetzee
Cuando un autor, como Coetzee, es capaz de construir con tantísima inteligencia como sencillez una obra de engañosa apariencia ligera, donde da lecciones de literatura, una detrás de otra, sin molestarse en advertir al lector de que tiene en sus manos un 'iceberg' intelectual de considerables dimensiones, cuando la narración fluida y apasionante es además un juego de unir los puntos que conforma sólidas figuras, proyecta en la página opuesta sombras que cobran vida para hablar de la construcción de la personalidad y el personaje, la trascendencia del acto narrativo, la mentira, la memoria o las palabras como generadoras de realidades corpóreas. Cuando lo anterior sucede y me sucede a mí, me hace feliz.
Permitid que os ocurra a vosotros también y leed 'Foe'; tomad aire y bucead.


Ana dijo
Gracias. Ayer estuve dudando si comprarla o no. Me encantó-impactó "Desgracia"
11 Abril 2005 | 12:07 PM