Ayer me enteré de que el pasado 30 de marzo murió Robert Creeley (ni Papa ni Príncipe; espléndido poeta) y se me fue la cabeza (a Nueva York), a una magnífica exposición que vi - hace ya muchos años - en la Gagosian Gallery con pinturas de Francesco Clemente ilustradas por poemas de Creeley.

No me gusta la pintura de Clemente pero sí mucho los poemas que inspiró a Creeley. Quizás el modo correcto de expresarlo - para evitar reproches de sus fans - es que sólo me gustan los cuadros de Clemente en versos de Creeley.

Internet es maravilloso. Y, buscando, encontré las imágenes y los poemas de Anamorphosis, esa preciosa exposición que vi en Nueva York hace muchos años, cuando era delgado. Disfrutadla.