I.

Hace unas semanas tuve la inmensa suerte de ver en el CCCB la exposición Apocalypse (Apocalipsis): una colaboración entre Keith Haring y William Burroughs, con unas espléndidas xerigrafías de Haring y unos potentísimos textos casi bíblicos, casi de escritura automática, casi poéticos, casi sucios del gran gurú yonki.

Me encantó ver a Keith Haring en un museo y no en las alfombrillas de ratón.
Os encantará ver Apocalypse online en www.haring.com

II.
Hace unos días me llegó el DVD de 'Angels in America', una miniserie de la HBO - premiadísima en los Emmy de este año - y cuyo guionista, Tony Kushner, es también autor de la obra teatral del mismo nombre (Premio Pulitzer).

Al Pacino, Emma Thompson, Meryl Streep, Mary-Louise Parker y Jeffrey Wright (entre otros) componen a través de imágenes, ensoñaciones, revelaciones, referencias culturales exquisitas (su recreación de una alucinación en el interior de una escena de "La Bella y la Bestia" de Cocteau es asombrosa) y milagros, un atípico retablo de lo que fue el inicio del SIDA en los 80, en la "Era Reagan". Y he llorado porque no me acordaba.

EPÍLOGO

En 1987, poco antes de iniciar su trabajo en las serigrafías de Apocalypse, Haring anotó en su diario:

"Espero que mi generación sea capaz de cargar con lo 'mágico' que la generación anterior ha puesto al descubierto y que, tan generosamente, ha intentado enseñarnos. Ellos han liberado una parte de nosotros demasiado importante como para despreciarla y dejarla pasar. A medida que las joyas de nuestra era (los padres fundadores) van desapareciendo, como Brion y Andy, etc., se hace más importante mantener la llama encendida y utilizar su conocimiento y su experiencia para preparar a la generación presente y venidera para el mundo que están a punto de heredar."

Veo 'Angels in America', los dibujos de Haring, leo los textos de Burroughs y siento que nadie nos supo enseñar.