"Fantasmas del invierno", Luis Mateo Díez
(Ha pasado más de una semana desde la última vez que escribí aquí. Sigo leyendo, pero menos. Por falta de tiempo y por miedo: porque cuando el alud diario de tareas es tanto, leer es peligroso. Porque me invita a salirme del círculo. Y no puedo. Aún no.)
Venero a Luis Mateo Díez. Por razones personales (es hermano de mi profesor de literatura, fue jurado de un premio literario donde quedé finalista y siempre que nos encontramos en la Librería Méndez o en algún sarao literario me anima a que acabe mi novela de una puñetera vez) y porque considero que es el autor español actual con la voz narrativa más poderosa, más personal y más depurada.
He leído con devoción todos los libros de Luis Mateo Díez y con todos he aprendido y disfrutado, me he dejado fascinar y conmover por su apabullante uso del lenguaje, plagado de hermosísimas palabras de uso poco habitual, de lugares imaginarios y de nombres propios alejadísimos del que podamos tener o conocer. Y no lo hace para epatar (no... Luis Mateo Díez no es, AFORTUNADAMENTE, Juan Manuel de Prada, aunque también fue Premio Nacional de Narrativa); el uso de vocablos atípicos, de personajes con nombres casi imposibles y de pueblos y regiones inencontrables en los mapas provinciales, le sirve a Díez para crear un imaginario que obliga a una profunda inmersión. Otro mundo que limita con él mismo y se traza con vidas e historias sólamente imaginables en su interior.
"Fantasmas del invierno" es la última novela de Luis Mateo Díez. Una novela que transcurre en Ordial, donde el Diablo va de visita y es entrevistado en un programa de radio clandestino, donde Franco acude a despedir a un regimiento, donde los huérfanos sufren el frío del Desamparo, y los lobos, en su desesperación, se convierten en famélicos animales de compañía y la nieve; la nieve que cubre todas las páginas, cubre a los vivos y a los muertos; siempre en connivencia, como siempre sucede en las últimas novelas de este autor.
"Fantasmas del invierno" conforma una mirada completamente diferente de la Posguerra, de los horrores de la Guerra del 36, del hambre, de la muerte y del frio. Está llena de nieve. Está llena de desesperanza y de humor.
Una auténtica maravilla que os recomiendo como primer acercamiento a mi autor español vivo favorito: Luis Mateo Díez.
"Como mejor se muere, es haciéndose a la idea de que estás solo en el mundo, que ya murieron todos... - confesaba, prevalecido de su habilidad-. Eres el último, nadie está contigo y te puedes morir sin prisa. Ni siquiera necesitas cerrar los ojos."


mamaosa dijo
Espero encontrarnos en la Calle Mayor.
12 Diciembre 2004 | 10:07 PM