"La asesina ilustrada", de Enrique Vila-Matas
Estuve en París y me llevé la primera novela de Enrique Vila-Matas, que él escribió en esa ciudad, en la buhardilla que le alquilaba Marguerite Duras ("Escribir no nos salva de nada; sólo nos enseña a escribir").
"La asesina ilustrada" (1977) es una de las protagonistas de la última (y muy recomendable) novela/autobiografía de Vila-Matas, "París no se acaba nunca" (cuya edición en francés 'Paris ne finit jamais' acaba de publicarse y ocupa lugares privilegiados en muchas de las librerías parisinas que visité).
Pero "La asesina ilustrada" no es una novela parisina, ni francesa, o sí, francesa, pero al estilo francés de Bioy Casares. O inglesa al estilo inglés de Borges. "La asesina ilustrada" es una novela de escritores, una historia de palabras que construyen, sentencian y matan (en su ímpetu juvenil, Vila-Matas tenía mucha más fe en la literatura que su casera, la Duras: si escribir no nos salva, leer tampoco nos mata).
"La asesina ilustrada" se lee con interés, pero no cuaja: se desmiga en las manos. Plantea buenas ideas y personajes apetecibles, promete y decepciona casi a la vez, en sus primeras páginas cuando Vila-Matas exige al lector que lea y crea. Al lector que era yo y a quien Vila-Matas no acertó a matar. Aunque sí lo hizo con muchos de sus libros posteriores, que me parecen MARAVILLOSOS. Y me dejaron muerto. De envidia.
"Para acabar con los números redondos", "Historia abreviada de la literatura portátil", "Suicidios ejemplares", "Hijos sin hijos", "Lejos de Veracruz", "El viaje vertical", "Bartleby y compañía", "El mal de Montano" o "París no se acaba nunca" son espléndidas muestras de una interesantísima obra que Vila-Matas inició con la - en mi opinión - fallida "La asesina ilustrada" y que conforma una de las más fascinantes trayectorias de un escritor español que escribe de libros y de vida, sin delimitar nunca demasiado la frontera. Afortunadamente.


lukas dijo
Comencé a leer "Bartleby" y me decepcionó, tuve que dejarla, esas ínfulas metaliterarias... Me dije que no iba a seguir leyendo, ni intentar con otras novelas suyas, si son por el estilo, que me parece que sí. Sé que tiene muchos seguidores aguerridos, pero yo no lo soporto. En un foro tuve broncas de parte de una admiradora... La literatura no puede ser un mundo tan cerrado, corre el riesgo de difuminarse en sombras.
13 Octubre 2004 | 07:26 PM