(A petición del lector JM)
Es lo único que he leído de Belén Gopegui y me parece una novela fabulosa. Dura, descreída, terriblemente humana en el peor sentido de la palabra.
Una historia de amigos y dinero, cuya adaptación cinematográfica se llamó "Las razones de mis amigos".
"La conquista del aire" (en bolsillo) es una novela de sentimientos: de culpa, de inferioridad,... y es también una reflexión pesimista acerca de nosotros (burgueses que andamos en los 30), de nuestros falsos éxitos, traiciones y autoengaños.
"La conquista del aire" es una buena novela social que no trata de aleccionar ni ofrece moraleja. Y que si no hubiera estado tan bien escrita, me habría provocado un sarpullido, porque el discurso que sostiene me da mucha, pero que mucha pereza ("jóvenes sin ideales, sin compromiso, egoístas,..." ¿Y QUÉ?)
Sin embargo, me encantó. Mérito de la Gopegui, claramente. De quien tengo muchas ganas de leerme "Lo real", en cuanto aparezca en edición de bolsillo - a una escritora tan comprometida con lo social como ella, este detalle le debería enternecer.
Eso sí, el último, "El lado frío de la almohada", no me interesa nada.


Comparto el gusto. Belen Gopegui es muy rara. Lei una entrevista en suya la semana pasada y qué afirmaciones tan atrevidas. Me gustó también La escala de los mapas
muchas gracias, bob.
Que rapidez! :D
también muchas gracias, por el post y la versión completa del libro. Me encantó...
Para quienes no lo sepan, Belén Gopegui es hija del ex-director de las operaciones de la NASA en España, Luis Ruiz de Gopegui, que también tiene en su haber varios libros de divulgación científica, y una novela de cifi (que por cierto, me comentó que no quiso que su hija se la revisara, y es una pena, porque sospecho que hubiera ganado bastantes enteros).
bob, a mi me pareció un tostón de libro. si hubiese tenido algo más de intriga, o una trama pelín más interesante, podría pasar como uno de esos telefilmes de antena 3 de después de comer
A mí también me pareció un horror. Y por mi trabajo me he tenido que tragar el panfleto ese que acaba de publicar reivindicando a Fidel a estas alturas.
La película me gustó bastante, espro leerlo pronto para sacarme esa espinita ansiosa que ya me empieza a doler.
Y por supuesto, la edición de bolsillo se la mandaré a mis ex-socios.
Belén Gopegui digo yo tanto en politica como en escritura , no vá por el camino que le place a la clase dominante, y ello tiene su precio y asi ella tiene su valor, ante todo y sobre todo porque es mujer.
Cuando uno llega a la tienda, al almacén, al distribuídor de vehículos, al banquero, etc., ninguno de ellos nos pregunta de donde sacamos el dinero que llevamos ni como lo obtuvimos.
Simplemente lo toma y nos entrega lo que hemos podido comprar. Esta situación es una enorme y perenne tentación, y por último les salva la vida y la existencia, a aquellos que escasos de cerebro abundan en marcas y cosas, en fin les importa mas el consumo y punto. Y de éstos y éstas hay bastante en nuestra zoologia.
Enorme ventaja para los que se han vendido al mejor postor, pues aseguran dinero para lo que sigue.
Pero muy de cuando en cuando, el sistema falla y produce inteligencias, otros pareceres, otras ideas y se expresan de manera diferente, en una maravillosa forma de tener, hacer y buscar libertad verdadera, no solo la de panfleto que piensa siempre: Compro, luego existo.
Aqui veo entonces a Belén Gopegui, como un ser extraordinariamente interesado en poner las cosas en su lugar, asi sea exponerse de frente contra la clase dominante, sus medios de dominación y de aquellos a los que domina, que cargan con todo y cartuchera, contra los que no somos o pensamos como ellos.
Bienvenida Belén y ojalá que nos alcance para rato, pues mucho que hace falta.
Las guerras por petroleo pasarán de moda, pues habrán mientras haya tal material, y éste ya se se sabe, no es renovable.
Pero el pensamiento y la obra motivadas por quienes no apoyamos tal tipo de guerras ni a la clase dominante que las necesita, dirige e impone a los demás, quedará siempre como los diez mandamientos, aunque la destrucción de sus agregiones no deje piedra suficiente en los cuales esculpirlos.
Uno de los mejores libros que he leído en castellano en los últimos años. Lenguaje preciso, vivo y sugerente. Y con una gran dosis de realidad: símple y llana; una historia vulgar, apasionante por su cercanía, desnuda y sin juicios. Al lector le toca pensar y eso muchas veces no es fácil.
Es, sin duda, una excelente novelista; la antítesis, para entendernos, de la frivolidad calculada, mercantil y mediocre de una Lucía Etxevarría. Sin embargo, a Belen, a mi juicio, la pierden a veces algunas de sus declaraciones en entrevistas; me explico, para criticar este lado del mundo no hace falta reivindicar enfermos (morales) terminales como Fidel Castro. En eso le pasa lo que a Borges en el otro extremo (el de la Reacción), así que habrá que quedarse con los libros de ambos y prescindir de sus consignas.
Coincido. Me encanta Gopegui. Es incisiva en los temas y certera en las palabras. Y me deja ese nudo en el estómago que sigue días después de la lectura.
y además es guapa, aunque no se tiña el pelo. Lástima mi manía de extender el tabú del incesto a las mujeres de mis amigos...
Léete su primera novela, La escala de los mapas. De lo mejor que he leído en muchos años.