Así se titula el artículo que Camilo Jiménez, escritor colombiano y editor de "El Malpensante" (esa revista que adoro) publica este mes como parte del especial "Gancho al hígado", a propósito del gusto por el alcohol, especiamente por el dry martini.
Coinciden la lectura de este magnífico texto con la emisión anoche de un programa televisivo en la Pública, con testimonios de ex-alcohólicos. Las confesiones de nada anónimos recientes abstemios con frases tan contundentes como esta de Jiménez:
"Pero creo que uno llega al completo gusto del martini después de los 30, cuando comenzamos a darnos cuenta de que no somos inmortales: ese placer se toma su tiempo, y es mejor pasarlo frente a una copa que en la oficina."
Totally Agreepina.
Y qué apropiado para mí: lector, ileso y coctelero.


Agradezco los comentarios. Voy a revisar la página con cuidado, pues huele bien.
¡Salud!
Camilo Jiménez
Hola!
Al principio, Bob, me alarmé; luego ya caí en la cuenta de que cuando Jiménez estaba refiriéndose a la treintena, "30", aludía a años, a la edad, y no a una ingesta consecutiva de copas del cocktail.
Y ya que estoy aquí, aprovecho la ocasión para informaros (a ti, Bob, y a tus lectores) de que me he decidido a abrir un nuevo blog en "La Coctelera"
www.lacoctelera.com/el_clavadista_solitario
Confío en que podáis disfrutar con mis palabras y que lo que con ellas pretendo significar una vez combinadas y remezcladas (¡estamos hablando de cocktails!) no llegue a resultaros algo tedioso ni previsible.
Un abrazo a todos!