'Oracle Night', PAUL AUSTER
Cuando Paul Auster publicó su autobiografía, 'Hand to Mouth: A Chronicle of Early Failure' ("A salto de mata", en su traducción española), me sorprendió descubrir lo similar que era su obra a su vida y lo alegremente que fue capaz de revelarnos a los lectores todos sus trucos argumentales, que no eran otra cosa que versiones impresas de una vida anterior, previa al éxito literario.
Después de leer su autobiografía pensé: "Y ahora, ¿qué va a hacer Paul Auster?" Porque cuando un autor crea un mundo propio; un mundo de azares y reveses de fortuna, de amables desconocidos y desapariciones misteriosas, para después revelarlo como un universo vivido, con fechas, lugares y personas reales, algo tiene que cambiar en su obra posterior.
Algo ha cambiado - y mucho - en Paul Auster después de habernos contado su vida sin ficciones. Al menos aparentes. Primero como editor de historias ajenas en 'I Thought My Father Was God: And Other True Tales from NPR's National Story Project'("Creía que mi padre era Dios") y True Tales of American Life , después dos magníficas novelas: una desde la mirada de un perro, 'Tombuctú', y la siguiente, previa a esta 'Oracle Night': 'The book of ilusions' ("El libro de las ilusiones"), con la que Auster abría un nuevo territorio, aún más emocional y en el que el dolor, más que el azar, trazaba la - espléndida - línea argumental.
En 'Oracle Night', hay también dolor y, además, he descubierto en Auster algo completamente nuevo para mí: he descubierto a Paul Auster perdido. Pero perdido para bien. Es la primera vez que leo una novela suya y siento que él, como autor, ha recorrido el mismo camino que me muestra a mí, como lector. Y lo ha hecho de la mejor de las maneras posibles: con la elaboración de una trama de líneas perpendiculares que configuran este relato múltiple donde el escritor enfermo es anotado a pie de página por sí mismo veinte años más tarde mientras recuerda y relata la historia que anotaba entonces en un cuaderno azul comprado en Brooklyn, fabricado en Portugal.
Auster, en 'Oracle Night' se abandona a la literatura, se olvida de la vida, cree en la ficción incondicionalmente y obtiene una generosa recompensa: el viaje inverso. Porque, por primera vez, lo que siento al leer a Auster (que, por otro lado y salvo algún mal relato, siempre me ha fascinado) es que con esta novela, en vez de entregar vida para recibir literatura, el proceso es el contrario: donar literatura para obtener a cambio vida. Para él y sus lectores.
Maravillosa 'Oracle Night'. Pura secreción vital:
Whitish spittle, milky semen, yellow pee, gree-brown mucus. We excreted autumn and winter colors, but running invisibly through our veins, the very stuff that kept us alive, was the crimson of a mad artist - as red as brilliant as fresh painting.
(NOTA:
Aunque eso sí, queridos lectores, en la página 70 de la edición de Faber & Faber al autor se le escapa un cabo. Y aún así no importa. Edición que está rebajada en Amazon.co.uk, pero que no recomiendo: es una edición Zara, es decir, con falso cosido. El lomo parece cosido pero en realidad las páginas están pegadas. Y muy mal pegadas.)

Ana dijo
Chapeau!
30 Julio 2004 | 01:04 PM